“14. Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres;”

Hechos 5:14

Que agradable es saber que nuestro trabajo no es en vano, que todo lo que hacemos tiene un objetivo, que nuestro esfuerzo tiene buenos resultados pues el fin esperado se cumple; así como un árbol crece y da frutos, luego se renueva, según su ciclo, y vuelve a dar frutos, así también el trabajo que desempeñamos los que compartimos el Evangelio de Salvación, esperamos ver resultados concretos, pues la Biblia nos enseña que “la Palabra no vuelve vacía” (Isaías 55:11), o sea, es como el resultado lógico que se espera al dar una orden, es que esta se cumpla, pues así Dios también espera nuestra obediencia como reacción a su mandato, y su Palabra es “buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:2). Muchas veces la respuesta de la gente es hacer caso omiso, o sea, no inmutarse ante la verdad bíblica, y seguir su vida de acuerdo a sus propios intereses, y se alejan de Dios, puede que respeten la Palabra, la oigan, pero no la ponen por obra (ver Lucas 6:47-49).

En el versículo que leemos hoy, nos dice: “Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres”, dándonos a entender que la predicación de Pedro y Juan, en este caso específico, no solo atrajo la atención de la gente, sino que también, al escuchar la Palabra, creían en Jesús como Señor y como Salvador. Si tú predicas de Cristo, no te desanimes si no ves resultados, recuerda que la Palabra de Dios no vuelve vacía; si tú escuchas, o lees, la Palabra de Dios, reacciona bien y deja tu vida en manos del Señor, y vuelve a congregarte, o asiste este Domingo a alguna iglesia evangélica, y ponte a cuentas con Dios. Te esperamos.

Pr. Herman Gajardo P.