“14. De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares,

15. para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.”

Judas 14 y 15

Es interesante leer aquí algo relacionado con lo que escribió Enoc, libro que no forma parte del canon de las sagradas escrituras y que posiblemente Judas Tadeo sí tuvo acceso, a menos que solo lo haya escuchado en esa época, pero si está escrito aquí en su carta, es porque es verdad, pero más allá de poder comprobar o indagar más acerca de los escritos de Enoc, lo importante aquí es notar lo que se narra: “He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares”, aduciendo a una profecía escrita hace ya muchos años, incluso antes de los escritos de Moisés, y que habla acerca de la venida de nuestro Señor Jesucristo en los tiempos postreros, o como lo hemos aprendido nosotros, la segunda venida de Cristo, cuando venga con su ejército celestial, tal como está descrito en el Apocalipsis, y además explica el motivo de su venida: “para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías”.

Todos sabemos que Jesús viene pronto, y viene a juzgar, ya vino la primera vez como Salvador y cumplió su objetivo, pero ahora vuelve como Rey y además a declarar “convictos” a todos los impíos, a todos los que no quisieron creer en Él. Según el diccionario, “convicto” es todo aquel “que tiene probado legalmente un delito, aunque no lo haya confesado”. El pecado en nosotros nos hace transgredir sus mandamientos, y en justicia somos declarados convictos. Pero aún tenemos la posibilidad de ser salvos de este juicio final, y es creyendo en Jesucristo y en su evangelio, pues solo de esa manera podremos ser salvos de la ira venidera. Prepara tu vida para vivir eternamente con Cristo, de lo contrario morirás eternamente por causa del pecado.

Pr. Herman Gajardo P.