21. conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

Judas 21

Que tremendo consejo nos entrega aquí el apóstol Judas Tadeo, pues nos anima a continuar, a no desistir, a permanecer siempre, pero específicamente, y muy inspirado en el Espíritu Santo, nos dice: “conservaos en el amor de Dios”, podemos conservarnos bajo ciertos principios, ya sean morales o divinos, podemos no transar nuestras metas u objetivos, podemos permanecer fieles a una congregación, podemos ser fieles a nuestro cónyuge, podemos conservarnos leales a nuestros principios, todo lo cual es muy loable, pero el consejo aquí es a conservarnos siempre “en el amor de Dios”, y ese amor manifestado entre nosotros se llama Jesucristo, y Él es, y debe ser, el centro de nuestra vida, de nuestro presente, de nuestro futuro, Judas Tadeo escribe esto con conocimiento de causa, con la revelación misma de Dios que estuvo con ellos físicamente, con aquel que vino desde el cielo, dejándolo todo, solo por venir a salvarnos.

El apóstol Judas Tadeo sabía muy bien de qué estaba hablando, y eso es algo que a muchos les cuesta entender o comprender cabalmente, pues estamos hablando de Dios mismo, de su Plan de Amor, de ser Emanuel, de vivir entre nosotros, de darse a conocer, de revelarse a sí mismo de lo que de Él estaba escrito, de lo que escribieron de Él todos los profetas, los salmos y todas las escrituras, “la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación” (Colosenses 1:15), el Verbo hecho carne, el hijo de Dios había estado con Judas Tadeo, él había escuchado su voz, había oído sus enseñanzas, y ahora nos escribe a nosotros acerca de esperar en: “la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna”. Bendita revelación entre nosotros.

Pr. Herman Gajardo P.