“4. Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen.

5. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día.”

Hechos 16:4-5

Lo que el apóstol Pablo, junto a sus colaboradores de ministerio que le acompañaban en sus viajes, enfatizaba y daba importancia en sus enseñanzas, a todas las directrices y “ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen” (vv 4), promoviendo de esta manera los fundamentos apostólicos, que Jesús les había enseñado para el establecimiento de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, la esposa del Cordero (Efesios 1:22-23 y 5:23-24), y esto, de manera que todos los creyentes, guardasen, acatasen, y cumpliesen los lineamientos emanados por los apóstoles que se habían establecido en Jerusalén, hasta que comenzó la persecución.

En el versículo 5, que leemos hoy, describe los resultados, o consecuencias, de someterse a las autoridades eclesiásticas, pues dice: “Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día”, o sea, las iglesias se cimentaban en la fe y en la doctrina de los apóstoles (Hechos 2:42), además, cada día habían más creyentes. Que estos ejemplos nos animen a permanecer en obediencia,  y nos ayuden, y nos animen a seguir fieles y leales en nuestra labor ministerial, y con nuestro ejemplo, se sigan confirmando en la fe, más personas cada día. Bendito sea el Señor.

Pr. Herman Gajardo P.