“18. Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.”

Hechos 19:18

Cuando Jesús sanó a diez hombres leprosos, solo uno de ellos volvió donde Jesús a darle las gracias, quizás la misma situación se produce cuando muchos creen en el Señor Jesucristo, pero no dan ese paso de fe que demuestra y hace pública su decisión. Hay muchos que dicen creer en Dios, pero no todos asisten a la iglesia, y no se congregan, pues aducen que no es necesario, que en su casa ellos oran, leen la Biblia, y se auto alimentan, pero la Palabra escrita es tajante al decir: “no dejen de congregarse” (Hebreos 10:25), pero ellos optan por no obedecer ese mandato anteponiendo una decisión personal al respecto. El asunto es ¿porqué no todos obedecen?, ¿porqué predominan en ellos los conceptos y filosofías del mundo?, ¿o es porque aún no han conocido a Jesucristo, y solo han oído de Él?.

El llamado del evangelio es “arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo” (Hechos 3:19-20), además dice: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9), o sea, si no confesamos nuestros pecados es porque aún estamos atados a ellos, y no hemos sido libres aún. “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Ven a Jesús, ven y descansa en Él.

Pr. Herman Gajardo P.