“1. No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

2. Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.

3. Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.

4. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

5. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.”

Salmo 37:1-5

Una vez más nos sorprende leer este Salmo, y entender la tremenda preocupación y cuidado que Dios quiere tener con nosotros, al decirnos: “No te impacientes a causa de los malignos”, no pierdas la paz que yo te di, no te preocupes, no te olvides que yo estoy a tu favor, y además el versículo agrega: “Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad”, nunca anheles lo que ellos logran o tienen, pues lo obtienen indebidamente, y de acuerdo a su accionar obtendrán el pago que Dios tiene para los impíos.

El versículo 3 dice que confíes en Jehová, y que hagas el bien, o sea que, a pesar de las circunstancias adversas, a pesar de las incertidumbre que podamos estar experimentando, el consejo de la Palabra sigue siendo que confiemos en el Señor, pues solo Él puede cambiar lo adverso en bendición, solo Dios puede darnos la seguridad que en sus manos estaremos bien, y que nosotros debemos hacer el bien, es como el consejo de sembrar, considerando que si sembramos el bien, cosecharemos bendición, pues Dios siempre está pendiente de nuestras siembras.

El versículo 4 nos insta a deleitarnos en el Señor, o sea nos enseña que nuestro enfoque de vida debe ser de alegría, que no le demos importancia a las cosas negativas con que el enemigo nos ataca, pues debemos tener presente que el Señor Jesús nos dejó dicho que “en el mundo tendríamos aflicciones, pero que que confiáramos en Él, pues Él venció al mundo”, amén..!! así que disfrutemos de su cuidado por nosotros, pues “Él concederá las peticiones de tu corazón”. En Él confío.

Pr. Herman Gajardo P.