“3. Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. 4. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. 5. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.”

Salmo 37:3-5

En estos tiempos, que nos ha tocado vivir, la confianza es algo que se ha perdido totalmente, todo lo que vemos, tanto en los noticieros, o en nuestro entorno de vida, el enfoque en este aspecto nos hace más bien desconfiar, pues en nada se cumple según lo estipulado previamente, en los contratos laborales, tanto el empleador como el trabajador después de empezar bien, terminan desconfiando el uno del otro, en los matrimonios pasa lo mismo, la desconfianza mutua trae como resultado el rompimiento del vínculo matrimonial, al hacer una compra de algún artículo, la duda está presente por si es o no es original lo que estamos comprando, los alimentos que estamos consumiendo, serán o no los adecuados, al visitar a un médico por alguna dolencia, siempre pensamos si será o no será un buen médico, los remedios que nos indican que debemos tomar, dudamos si nos van a hacer bien o no, y en todo lo que hacemos o emprendemos, la falta de confianza está presente en nosotros, y la incertidumbre es parte de nuestra existencia.

Dios sabía que pasaríamos por estas situaciones, e inspira al salmista para que quede por escrito su buen consejo: “Confía en Jehová”, y a pesar de las incongruencias en la manera de ser  y hacer de las personas, tú “haz el bien”, pues solo así podremos ver buenos resultados, no nos guiemos por las estrategias y planteamientos que para el mundo es común o normal, y “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón”, debemos volver a recuperar la confianza en nuestro prójimo, y la estrategia es obedecer los principios bíblicos y, como nos enseña el salmista en los versículos leídos hoy: “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará”, todo lo que Dios se ha comprometido a hacer, Él lo hará, Dios nunca fallará, en Él podemos confiar. Atrévete a comprobar sus promesas de bendición. Él te ama.

Pr. Herman Gajardo P.