“15. Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.”
Tito 2:15
En este versículo que leemos hoy, y que corresponde al último, del capítulo dos que estamos estudiando, el apóstol Pablo hace un cierre de los consejos expuestos, con el fin de capacitar a quienes deben ocupar cargos de autoridad en una congregación, y además, el mismo Tito es desafiado a ser un ejemplo, un referente para los demás, cosa que obviamente, cada uno de nosotros debemos asumir como un reto a poner en práctica en nuestras vidas. “Esto habla” es la orden, analiza lo expuesto, apréndelo, ponlo en práctica, y ahora enséñalo, habla de esto… no busques otras opciones, otras alternativas, u otros planteamientos, que aunque en apariencia parezcan lógicos o aceptables, descártalos, y solo “esto habla”, pues esto viene de arriba, es inspirado por el Espíritu Santo, es lo que Dios ha determinado que aprendamos y que pongamos en práctica.
El versículo luego continúa declarando, y con mucha seguridad en sus palabras: “exhorta y reprende con toda autoridad”, exhortar tiene que ver con incitar a hacer lo que se enseña, o sea a cumplir con el mandato divino de obedecer sus mandamientos y preceptos, sin reparos ni objeciones, pues su Palabra es irrefutable. Reprender se refiere a que se debe confrontar a quien no muestra un comportamiento acorde a un hijo de Dios, y si dice con toda autoridad es porque se debe corregir a alguien que está bajo nuestro cuidado, por lo cual, es nuestra responsabilidad hacerle ver su error y conminarlo a que lo enmiende. Obviamente, algunos reaccionan de mala forma, y debemos estar preparados para corregir, de manera que “Nadie te menosprecie” termina enseñándonos el versículo leído. Dios nos dé sabiduría para enfrentar este tipo de situaciones y con amor podamos implementar sus preceptos.
Pr. Herman Gajardo P.


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