“13. Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación;
14. sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado.”
2 Pedro 1:13-14
En estos versículos que leemos hoy, el apóstol Pedro nos habla desde su corazón, pues con mucha sinceridad y amor genuino, posiblemente en la etapa de su vida ya anciana, o sintiéndose acorralado por la persecución imperante en ese tiempo, en el versículo 13, escribe: “Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación”, o sea, Pedro dice que es justo, que es válido, importante, más que necesario, un deber que no puede callar, y agrega “mientras estoy vivo”, en este cuerpo, mientras tenga fuerzas, mientras pueda hacerlo, ¡los quiero remecer para que despierten!, y de verdad se los digo, esto es serio, no es un juego, no es una moda actual, ¡levántense!, ¡dejen de flojear!, ¡dejen de buscar excusas!… ¡el evangelio debe ser predicado!.
Luego, en el versículo 14, dice: “sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado”, Pedro sabía que su tiempo estaba llegando a su fin, pues Jesús mismo se lo había declarado, pero sus fuerzas no las ocuparía para vivir un día más, sino para animar a los creyentes a que cumplan el propósito de Dios en sus vidas. Qué tremendo desafío es esta Palabra para nosotros en este tiempo, pues hay tanto por hacer, y nos queda poco tiempo, una buena amonestación para los creyentes de esta generación.
Pr. Herman Gajardo P.



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