“4. siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros,

5. por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora;”

Filipenses 1:4-5

Al leer este versículo de hoy, nos damos cuenta que el amor que Pablo sentía por toda la hermandad era noble y sincero, y en el versículo 4, leemos: “siempre en todas mis oraciones…”, en cada una de sus oraciones, o sea, en la mañana, al mediodía, al atardecer, y por la noche, todos los demás hermanos estaban presentes en sus oraciones, Pablo sabía de la necesidad que cada creyente tenía de estar cubierto y protegido por el Señor, sobre todo en un estado de persecución por causa del evangelio. Luego dice: “…rogando con gozo por todos vosotros”, que todos sepan, que el gozo puesto por Dios en nuestros corazones nos hace andar siempre más que victoriosos, y animando a los compañeros de milicia a continuar firmes en nuestros ministerios.

Luego, el versículo 5, dice: “por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora”, que lo experimentado desde el primer día en que conocieron a Jesucristo como Señor y Salvador de sus vidas, les haga permanecer siempre en comunión los unos con los otros por causa del evangelio. Hoy más que nunca debemos luchar por la unidad del cuerpo de Cristo, pues el enemigo intentará separarnos una y otra vez, por lo tanto que se cumpla su Palabra hoy entre nosotros y oremos los unos por los otros por nuestra comunión en el evangelio. Jesús oró por nuestra unidad. Jesús restauró nuestra comunión con el Padre. A Dios sea la gloria.

Pr. Herman Gajardo P.