“14. Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor.
15. Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad.”
Filipenses 1:14-15
En el versículo 14, que leemos hoy, el apóstol Pablo nos enseña que sus vivencias tienen importantes consecuencias en los demás creyentes, incluyéndonos a nosotros en este tiempo, y al respecto escribe: “Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor”, o sea, el sufrimiento de Pablo en la cárcel redundó en fortalecer a los hermanos de ese entonces, y también a los creyentes de hoy, pues entendemos que nada nos ocurre sin que Dios lo permita por algo, puede ser para nuestro personal crecimiento, y también para ayudarnos a cumplir nuestro ministerio con valentía y sin temor.
Luego, en el versículo 15 nos dice: “Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda”, y esto, debemos discernirlo espiritualmente, pues el enemigo siembra cizaña, cuyos frutos son envidias y contiendas, y engaña aún a los escogidos, que hacen de la predicación del evangelio algo vergonzoso, pues su vida no concuerda con lo establecido y además enseñan doctrinas erradas sin fundamento bíblico, por lo tanto, se debe tener mucho cuidado con aquellos. Les animo a estar atentos a la voluntad de Dios descrita solo en las escrituras, para lo cual, debemos entonces estudiar su Palabra.
Pr. Herman Gajardo P.


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