“14. anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,”
Colosenses 2:14
Que tremendo versículo es este que leemos hoy, pues el apóstol Pablo, totalmente inspirado por el Espíritu Santo, nos da a conocer la inmensa y gloriosa trascendencia de la muerte de Jesús en la cruz del calvario, pues no es como superficialmente lo hemos aprendido, pues su muerte es una tremenda victoria profetizada en el Antiguo Testamento, pues con su muerte cumple el juicio decretado para los pecadores, y muere por nosotros, y muere en nuestro lugar. Por lo cual su muerte nos justifica ante la ley y ante Dios Padre, entonces, todos los decretos establecidos en la ley que nos condenaban a muerte, irremisiblemente, con la muerte de Jesús quedan nulos, ya no hay condenación para los que hemos creído en Él y hemos aceptado su sacrificio en nuestro favor, el apóstol Pablo ratifica esta declaración en su carta a los Romanos: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:1).
Es realmente hermoso volver a leer el versículo de hoy que dice: “anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”, o sea, Jesús con su muerte anuló todo lo que la ley establece en contra de nosotros por causa del pecado, y además agrega que toma la ley y la clava en la cruz..!! Amén..!!, en otras palabras, no fue Cristo clavado en la cruz, fueron esos decretos que nos enjuiciaban..!!, pero Jesús muere por nosotros, y somos libres de toda condenación..!!. Que Glorioso..!! Maravilloso..!!. Realmente no hay palabras para agradecer al Señor por su gran amor, y su gran misericordia, y darnos salvación. No merecíamos nada, pero Él nos amó. Bendito amor..!!
Pr. Herman Gajardo P.


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