“6. Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y temiéndole.
7. Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes;
8. tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;
9. tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre.
10. Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.”
Deuteronomio 8:6-10
Qué tremenda y maravillosa descripción encontramos aquí, en este párrafo bíblico, de la promesa de bendición que Dios le hace a su pueblo. En medio del desierto, les recuerda, que la tierra que Él les prometió es de esa manera, hermosa, abundante en recursos naturales, ríos y manantiales, trigo y olivos, y también hierro y cobre. Cómo no ver reflejado aquí a nuestro hermoso país de Chile… solo falta que andemos en los caminos que Dios diseñó para nosotros, que obedezcamos sus mandamientos y que temamos a su Nombre. Que Dios bendiga nuestra patria, acá en los confines de la tierra.
Pr. Herman Gajardo P.


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