“3. Cantadle cántico nuevo; Hacedlo bien, tañendo con júbilo.”
Salmo 33:3
En este versículo que leemos hoy, David nos sigue entregando tips (consejos, sugerencias) sobre su experiencia personal para alabar y adorar a Dios, con lo cual nos insta a ser genuinos, y sinceros, para poder agradar al Señor y llegar a su corazón. El primer párrafo dice: “Cantadle cántico nuevo”, muchas veces pensamos que cantar una y otra vez el canto que nos gusta, o el que está de moda es lo que agrada a Dios, pero si usted lo analiza bien, eso es en realidad lo que nos gusta a nosotros, pero no se trata de nosotros se trata de Él, se trata de honrar a Dios, por lo tanto Él es Digno de adorar, y debemos cantarle a Él, y no porque Él necesita nuestra adoración, sino porque nosotros necesitamos adorarle, pues fuimos creados para ello (Isaías 43:7 y 21), además el versículo nos dice que sea con cánticos nuevos, que renovemos constantemente nuestro repertorio de cantos al Señor.
Luego, David nos desafía, y nos dice: “Hacedlo bien”, si usted va a cantarle al Señor hágalo bien, no se conforme con solo hacerlo, busque siempre maneras de mejorar su alabanza y su adoración a Dios, y no se trata de que usted entonces debe ser un cantante profesional para hacerlo bien, sino que no pierda de vista el objeto de su alabanza, el cual es Dios (Deuteronomio 10:21) y hágalo de corazón. El versículo termina con la frase: “tañendo con júbilo”, y tañer se refiere a tocar un instrumento, así que si usted es un músico en su Iglesia, al hacerlo hágalo con júbilo, transmita alegría, sea un referente de gozo, es Dios quien está escuchando y viendo nuestra manera de alabarle y adorarle, y no nos olvidemos que Él escudriña nuestros corazones, por lo cual desde allí debe salir nuestra alabanza y adoración. Si usted no participa en el ministerio musical de su congregación, esa no es excusa para no cantar y hacerlo bien, y si toca algún instrumento hágalo bien, esfuérzate para agradar a Dios.
Pr. Herman Gajardo P.


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