“8. Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.”

Isaías 35:8

Esta palabra que leemos hoy, es una hermosa profecía acerca de la manifestación de Jesucristo, que el Espíritu Santo le reveló al profeta Isaías, el cual la dejó escrita para que nosotros hoy podamos darnos cuenta de la magnitud de quien es el Cristo, el Mesías prometido por Dios para llevarnos de vuelta a casa del Padre. Isaías está hablando del futuro glorioso de Sion, y comienza este versículo escribiendo: “Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad”, Jesús es el Camino, y Él es Santo, Él es el Camino de Santidad, Jesús es la vida que nos hace subsistir, no hay otro camino que nos lleve al Padre, solo Jesús puede hacerlo, así lo estableció Dios.

Luego, en el mismo versículo, leemos: “no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará”, haciéndonos ver qué tremendo, glorioso,  y sublime, es este Camino. La persona de Jesucristo se revela claramente como nuestra fuente de amor, bondad, pureza, y santidad. Jesús prometió estar con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo, Él cuidará de nosotros, Él no nos soltará de su mano, Él no permitirá que nos extraviemos, pues si estamos en Él, entonces llegaremos a la casa del Padre. Procuraremos ser de los escogidos, y vivir eternamente con Él, no te sueltes de su mano.

Pr. Herman Gajardo P.