“11. ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.”

Judas 11

Este versículo, que leemos hoy, comienza con un lamento: “¡Ay de ellos!”, en alusión directa a quienes se han rebelado a los designios de Dios para sus vidas, y han determinado hacer lo que a ellos les parece bien, sin depender de nadie, sin darle cuentas a nadie, y ávidos de solo dar rienda suelta a sus impulsos y de ir en contra de lo establecido, ¡Ay de ellos!, escribe Judas Tadeo, como presintiendo el terrible fin que les espera, y lamentando el pago por sus acciones que será muy doloroso. Luego escribe: “porque han seguido el camino de Caín”, considerando que Caín es el prototipo de personas que solo buscan reconocimiento, y al no obtenerlo, la ira los consume y se tornan violentos y matan sin piedad. Luego el versículo agrega que: “se lanzaron por lucro en el error de Balaam”, esto en clara referencia a olvidarse de los principios de probidad aprendidos, y el pecado en ellos los incita a lucrar con los dones que el Señor les ha dado para el crecimiento de los creyentes.

Balaam fue un profeta de Dios, pero que fue seducido por una cantidad de dinero que un rey enemigo le ofreció para maldecir al pueblo de Israel, pero finalmente Dios transformó esa maldición en bendición. El versículo además, termina diciéndonos: “y perecieron en la contradicción de Coré”, recordándonos el ejemplo vivido por Coré, un Levita que se rebeló contra Moisés y Dios los castigó haciendo que la tierra se abriera y se tragara a todos los rebeldes, y además fuego cayó del cielo y quemó a todos los sacerdotes que se le habían unido en su rebelión (Números 26:10). Dios dejó por escrito todos estos acontecimientos para que nos sirviesen de ejemplo a nosotros, tal como lo entendió Judas Tadeo y los menciona para enseñarnos a estar siempre aferrados al Señor y dependiendo siempre de su voluntad, aunque a veces no la entendamos, igual debemos obedecerla.

Pr. Herman Gajardo P.