“1. Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
2. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
3. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.”
Colosenses 3:1-3
He estado tratando de escribir algo relacionado con estos versículos que leemos hoy, le he dado vueltas y vueltas a mi imaginación y posicionarme en algún punto específico para comenzar a entender el trasfondo de lo que el apóstol Pablo escribe aquí, y lo único que se me ocurre es que todo lo que Pablo escribió, lo hizo inspirado por el Espíritu Santo, y por lo consiguiente estas palabras no son ideas del apóstol para compartir a sus lectores, sino lo que Dios, a través del Espíritu Santo nos está enseñando a cada no de nosotros, de manera de entender a cabalidad lo que es Dios para nosotros, de tal forma que si sabemos que Él es nuestro refugio, nuestro gozo, nuestra provisión, nuestro presente, ó nuestro futuro, debemos tener claro que Él es todo lo que necesitamos.
No dependemos de nuestro esfuerzo laboral, ni de nuestra capacidad empresarial para generar los recursos necesarios para nuestra supervivencia, aunque todo el mundo piense que así debe ser, la Biblia nos enseña, y eso hemos comprobado una y otra vez, que nuestro socorro viene de Jehová, y que Él es nuestro sustento, nuestra vida, nuestro todo, por lo cual ahora solo debemos “buscar las cosas de arriba, donde está Cristo, sentado a la diestra de Dios”, y que solo en Él debemos poner nuestra mirada, y en ninguna cosa que pueda el mundo ofrecernos, porque nuestra vida está escondida con Cristo en Dios, por lo cual, lo que debemos hacer es creer en lo que su Palabra nos enseña y aprender a descansar en sus brazos de amor.
Pr. Herman Gajardo P.



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