“ 1. Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
2. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
3. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
4. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.”
Colosenses 3:1-4
Desde el día glorioso que Cristo llegó a nuestra vida, con el maravilloso regalo de su salvación, nuestra vida cambió totalmente, ahora estamos a su servicio, ahora nuestra vida tiene un propósito definido, ahora vivimos por Él y para Él. Jesús nos salvó de la muerte eterna y, como dice el versículo 1, hemos resucitado juntamente con Él, por lo cual nos insta a “buscar las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”.
Esto es parte del instructivo de Dios para nuestro día a día mientras estemos acá en la tierra, incluso el versículo 2 agrega: “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”... y esto es tajante, imperativo, es un mandato, no es una sugerencia ni una alternativa, es Dios mismo diciéndonos que no nos involucremos con las cosas de la tierra, los conceptos, filosofías y políticas del mundo, para que entendamos que “hemos muerto para el mundo” que no se nos olvide, porque nuestra vida ahora “está escondida con Cristo en Dios”. ¡¡Gloria a Dios..!!.
El versículo 4 concluye el concepto y nos recuerda que cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste y vuelva por su Iglesia, por nosotros, entonces, los que hemos creído en Él y esperamos su venida, seremos manifestados con Él en gloria..!!
Nuestra vida depende de Dios, y por lo mismo, estamos en sus manos, de manera que lo que necesitamos es ser, cada día, fortalecidos y renovados con el poder de su fuerza. Bendito sea el Señor.
Pr. Herman Gajardo P.


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