
“6. Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
7. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
8. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”
Isaías 55:6-9
Esta es una Palabra para nosotros hoy, es un llamado a buscar al Señor “mientras pueda puede ser hallado”, es como si el Señor mismo nos invita a aprovechar que a Él es posible hallarlo, que Él está ahí esperando, incluso agrega: “llamadle en tanto que está cercano”. Es una muy cariñosa invitación, y directa del Señor.
El versículo 7, es un claro llamado de atención a aquellos que se han apartado del Camino, que han vuelto atrás, que ya no consideran a Dios en sus planes, si lo hacen, el Señor tendrá misericordia y está dispuesto a perdonarles. Que tremendo. En ningún caso Dios les está dejando fuera, es solamente hacerles ver que volver a depender de Él es lo mejor que podemos hacer.
Más adelante la Palabra nos aclara que sus pensamientos no son como nosotros lo pensamos o imaginamos, ni los caminos o determinaciones que hemos tomado están de acuerdo con lo que Él diseñó para nuestro bien. Y además nos dice que “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”. Esto, obviamente lo hace porque Dios nos ama demasiado. Su amor es extremo. Su amor es incomparable. Su amor no se puede explicar. Más aún, ni siquiera podemos entenderlo.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
(Juan 3:16-17).
Volvamos al Señor. Busquémosle mientras podamos encontrarle, aún es tiempo de disfrutar de Su Salvación y de Su Presencia.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.