“14. Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación.
15. Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos;
16. pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.”p
Filipenses 4:14-16
En estos versículos que leemos hoy, el apóstol Pablo en su escrito hace una mención en relación a la ayuda recibida de la iglesia en Filipos, y en el versículo 24 dice: “bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación”, o sea, agradece la ayuda, y nos enseña que quien ayuda a alguien que sufre por causa del evangelio hace bien, y le es tomado en cuenta por Dios, pues se hace partícipe del sufrimiento. Luego en el versículo 15, dice: “al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos”, destacando así la generosidad de los Filipenses y su interés en poder ayudar, con esto entendemos que Pablo hace partícipes a los hermanos que le ayudaron, para poder cumplir con su ministerio de predicar el evangelio.
En el versículo 16 nos dice: “pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades”, reconociendo así la importancia de su ayuda. Es importante entender que hoy en día, hay muchos misioneros predicando el evangelio y que al ayudarlos podemos unirnos a ellos en el cumplimiento del mandato de nuestro Señor Jesucristo. Seamos generosos al dar pues Dios es el quien recompensa.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.