“11. Mas yo andaré en mi integridad; Redímeme, y ten misericordia de mí.

12. Mi pie ha estado en rectitud; En las congregaciones bendeciré a Jehová.”

Salmo 26:11-12

En estos versículos que leemos hoy, David se compromete de corazón con el Señor, y a pesar de habitar en medio de un pueblo de labios inmundos, a pesar del acecho constante de violentos enemigos, David escribe: “Mas yo andaré en mi integridad”, y lo hace con la certeza de que cumplirá con su promesa, pues hará todo lo posible para agradar siempre al Señor. Luego dice: “Redímeme”, sácame de este ambiente pecaminoso, quiero ser santo para ti, quiero vivir solo para agradarte, “ten misericordia de mí”, no tomes en cuenta mi bajeza, no te fijes oh Dios en mis temores, en mis desaciertos. Tremendas palabras para tener siempre presente en nuestras oraciones, que Dios vea nuestro corazón y considere nuestra integridad.

En el versículo 12, David escribe: “Mi pie ha estado en rectitud”, no he ido a lugares indebidos, cada paso que he dado lo he consultado con el Señor, y finalmente escribe: “En las congregaciones bendeciré a Jehová”, cada vez que pueda ser escuchado bendeciré el Nombre del Señor, aprovecharé cada ocasión para glorificar su Nombre, quiero ser un testimonio viviente de las grandezas y misericordias de Dios. No podemos perder el tiempo en otras cosas que no sea alabar y adorar al Señor, debemos reunirnos congregacionalmente para bendecir a Dios y exaltar sus proezas. Contáctanos. Ven a adorar a Dios con nosotros.

Pr. Herman Gajardo P.