“15. Navegando de allí, al día siguiente llegamos delante de Quío, y al otro día tomamos puerto en Samos; y habiendo hecho escala en Trogilio, al día siguiente llegamos a Mileto.

16. Porque Pablo se había propuesto pasar de largo a Éfeso, para no detenerse en Asia, pues se apresuraba por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén.”

Hechos 20:15-16

El apóstol Pablo seguía recorriendo muchos lugares, pero con un propósito claro, no por turismo o por conocer otras culturas, sino para dar a conocer quién es Jesucristo, a judíos y a gentiles. En el versículo 15, que leemos hoy, dice que pasaron por Quío, por Samos, por Trogilio, y por Mileto, y estoy seguro, que en todas partes no dejaba de hablar de Jesús y del mensaje de Salvación. Que esto nos sirva de ejemplo, para que donde nosotros vayamos, sea cual sea el motivo, tengamos siempre presente que lo más importante es dar a conocer a Jesucristo, con nuestro hablar, y especialmente con nuestro accionar.

En el versículo 16, dice que Pablo se había propuesto “estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén”, por lo cual, apresuró su viaje, para poder llegar a Jerusalén en esa fecha tan importante y conmemorativa para todos los creyentes, pues ese fue el día que Dios eligió para enviar a su Espíritu Santo, para que estuviera con nosotros siempre. Procuremos nosotros darle importancia a nuestros días de reunión, y anhelemos y apresurémonos para congregarnos, y juntarnos para adorar a Dios con nosotros.

Pr. Herman Gajardo P.