“28. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.

29. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.”

Hechos 20:28-29

Es muy interesante leer este párrafo bíblico de hoy, pues en estos versículos, podemos ver la importancia del conocer bien las escrituras que debemos tener quienes lideramos en alguna congregación, pero también para quienes son los responsables de una familia, o un grupo familiar, pues somos los primeros en tener que acudir en auxilio para atender a aquellas personas bajo nuestro cuidado, las cuales nos han sido entregadas por el Señor para ser protegidas, enseñadas, capacitadas, y ser cubiertas del ataque del enemigo sobre ellas. El versículo 28 dice: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre”.

Y esta importante recomendación, la hace el Espíritu Santo a través del consejo de Pablo, que en el versículo 29, nos dice: “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño”, todos ya sabemos que nuestro enemigo el diablo “viene a hurtar y matar y destruir” (Mateo 10:10), y para ello, debemos estar preparados, en constante oración, ayunos, estudios bíblicos, participación, sujeción, y obediencia a la Palabra. Usted, déjese apacentar por quien Dios puso en su congregación.

Pr. Herman Gajardo P.