“19. Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos.
20. Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús.”
Hechos 11:19:20
La muerte de Esteban fue el violento inicio de la persecución de los creyentes en Jesús, por lo cual, huyendo para preservar su vida muchos judíos creyentes tuvieron que refugiarse en otros países, en el versículo 19, del párrafo bíblico que leemos hoy, dice que “pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía”, pero ellos no habían sido direccionados, tan específicamente por el Espíritu Santo, como lo fue el apóstol Pedro, quien entendió claramente que las buenas nuevas del evangelio eran para todo el que creyere, sean judíos, o gentiles, por lo mismo, el escritor del libro de Hechos termina el versículo 19 diciendo: “no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos”, y esto pues pensaban que Jesús solo había venido a salvar a su pueblo, o sea, solo a los Judíos.
En el versículo 20, leemos: “Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús”, en otras palabras, hombres que no eran judíos habían creído en Cristo, y ahora andaban compartiendo el evangelio de Jesucristo, las buenas nuevas de salvación comenzaban a darse a conocer al resto de la humanidad.
Pr. Herman Gajardo P.


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