“7. echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”

1 Pedro 5:7

La desesperación por no lograr algo, por no alcanzar un objetivo, por no ver los resultados que se esperan, por esa enfermedad que no se va, porque aquel préstamo solicitado no llega, porque no me entienden cuando explico algo, y por tantas otras razones que experimentamos en nuestro diario vivir, en nuestro trabajo, en nuestra familia, nos hacen ponernos ansiosos, y nos estresamos, y el médico nos sugiere descanso, nos prescribe medicamentos ansiolíticos, pero el temor, la ansiedad, nos invade y produce en nosotros una tremenda incomodidad, y no tenemos paz. Suena como exagerado, pero quizás en más de alguna ocasión usted ha tenido que enfrentar algo así. Pero, Dios que nos ama tanto, inspira al apóstol Pedro para entregarnos hoy una Palabra que viene de su parte.

En el versículo que leemos hoy, lo primero que Pedro escribe es: “echando toda vuestra ansiedad sobre él”, y eso es imperativo, es tajante, Dios nos conoce, y sabe de nuestra condición, por lo cual, nos anima a echar toda nuestra ansiedad sobre Él, de la misma manera que Jesús lo predicaba: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Tremendo. Maravilloso Dios de misericordia. Luego, el versículo finaliza con la siguiente declaración: “porque él tiene cuidado de vosotros”, Amén..!!, Gloria a Dios..!!, en el Señor estamos seguros, en paz, sin agobio. Sus brazos siguen extendidos hacia nosotros, no esperes más, vuelve a los brazos del Padre. Contáctanos.

Pr. Herman Gajardo P.