
“1. Venid, aclamemos alegremente a Jehová; Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.
2. Lleguemos ante su presencia con alabanza; Aclamémosle con cánticos.
3. Porque Jehová es Dios grande, Y Rey grande sobre todos los dioses.”
Salmo 96:1-4
Adorar es un mandato... no es optativo, no es para cuando estemos bien, o nos sintamos bien, o con ganas, o más sensibles... fuimos creados para adorarle... los salmos nos enseñan a adorar en todo tiempo... de día o de noche... en las buenas y en las malas... Dios es grande, omnipotente, todopoderoso, misericordioso, soberano y mil cualidades más por las cuales adorarle. Un antiguo canto decía “si tuviera diez mil vidas para darle, no bastarían para adorar a mi Jesús”... Adórale... no importa la circunstancia que estés viviendo...
Pr. Herman Gajardo P.


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