“29. Así que, luego se apartaron de él los que le iban a dar tormento; y aun el tribuno, al saber que era ciudadano romano, también tuvo temor por haberle atado. 30. Al día siguiente, queriendo saber de cierto la causa por la cual le acusaban los judíos, le soltó de las cadenas, y mandó venir a los principales sacerdotes y a todo el concilio, y sacando a Pablo, le presentó ante ellos.”

Hechos 22:29-30

El tribuno, era un oficial romano a cargo de una legión, y el del caso que leemos en estos versículos de hoy, se da cuenta, al igual que todos los allí presentes, que Pablo era un ciudadano romano, cuyo imperio reinaba sobre todos los pueblos subyugados, y un ciudadano romano tenía privilegios, y no se le podía encarcelar sin un justo juicio, mientras que a Pablo lo habían azotado, atado con cadenas, y encarcelado, por lo mismo, al saber esto, en el versículo 29, leemos que: “se apartaron de él los que le iban a dar tormento; y aun el tribuno, al saber que era ciudadano romano, también tuvo temor por haberle atado”, la persecución en contra de los cristianos en el mundo en el día de hoy, es porque el mundo desconoce nuestra ciudadanía, la cual está en los cielos, estamos en el mundo, pero no somos del mundo (Filipenses 3:20).

El mundo se levanta en contra del cristianismo y en contra de la Biblia, simplemente porque desconoce el mensaje de salvación que describe la Palabra, el mundo está en oscuridad espiritual, y solo cuando conozcan a Jesús, lo verán como la luz del mundo. Pero nosotros, los que hemos creído en Cristo, hoy somos la luz del mundo, y debemos de brillar, pues representamos a Jesús.

Pr. Herman Gajardo P.