“10. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí.

11. Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.”

Salmo 37:10-11

Que hermoso y gratificante es leer el primer versículo de la porción bíblica de hoy: “Pues de aquí a poco no existirá el malo”, y esto nos hace meditar de inmediato acerca de nuestro enemigo el diablo, que ya está establecido en las Sagradas Escrituras su inminente fin, pero su maldad ha influenciado tanto a la humanidad, que muchos han sucumbido a hacer lo malo, y se transforman en embajadores o vasallos del diablo, y, como dice el apóstol Pablo: “Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen” (Romanos 1:28), o sea, el apartarse, el no considerar a Dios en sus vidas, están expuestos a ser usados por el enemigo a actuar siempre con maldad, “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tito 1:16).

Luego, el versículo agrega: “Observarás su lugar, y no estará allí”, y eso nos da a entender que donde lo malo reinaba, ya no será así, tal como en otro lugar las escrituras nos enseñan que: “cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Romanos 5:20), y esto solo ocurre cuando dejamos que Dios tome el control de nuestras vidas, Amén..!!. Y el siguiente versículo nos entrega la siguiente declaración: “Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz”, dándonos a conocer las bendiciones prometidas por Dios, para vivirlas y disfrutarlas en su Presencia, y todo esto, es el resultado de recibir las buenas noticias del Evangelio de Jesucristo, y creer en Dios, y comenzar a vivir bajo los preceptos bíblicos, solo así tendremos abundancia de paz.

Pr. Herman Gajardo P.