“28. a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;”

Colosenses 1:28

La razón de nuestra existencia, nuestra única forma de vivir, es el de cumplir el propósito de Dios en nuestra vida, a quien después de conocerle, y ser instruido por Él a través de su Palabra escrita, hemos determinado obedecerle, y cumplir el mandato de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, “a quien anunciamos, amonestando a todo hombre”, como dice el versículo que leemos hoy, y por lo cual predicamos su evangelio de Salvación, dando a conocer quién es Él, y amonestando a los que aún no creen, a que dejen su vida pecaminosa, se arrepientan de sus malos caminos, y reconozcan a Jesús como el Señor y Salvador de sus vidas a través de su muerte en la cruz del calvario. El versículo continúa diciéndonos: “y enseñando a todo hombre en toda sabiduría”, qué importante es esta declaración, pues toda nuestra enseñanza bíblica, teológica, doctrinal, debe ser hecha “en toda sabiduría”, no hablando ni enseñando planteamientos filosóficos, basados en la modernidad imperante en el mundo, y no tomando en cuenta la sana e irrefutable enseñanza de las Sagradas Escrituras.

Luego, el versículo agrega, para terminar el concepto vertido, y declara: “a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre”, pues si no se enseñan las verdades escriturales con la claridad implícita y con la unción del Espíritu Santo, entonces los oyentes solo serán conocedores de la Biblia, pero no serán “perfectos en Cristo”, como es el objetivo a cumplir. Determina hoy seguir fielmente al Señor.

Pr. Herman Gajardo P.