“22. Pero cuando llegaron los alguaciles, no los hallaron en la cárcel; entonces volvieron y dieron aviso,

23. diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas afuera de pie ante las puertas; mas cuando abrimos, a nadie hallamos dentro.

24. Cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el jefe de la guardia del templo y los principales sacerdotes, dudaban en qué vendría a parar aquello.

25. Pero viniendo uno, les dio esta noticia: He aquí, los varones que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo.”

Hechos 5:22-25

Cuando el Espíritu Santo actúa, cosas maravillosas suceden, y muchas veces serán cosas inexplicables, imposibles, indescriptibles, y esto pues el Espíritu se mueve en medio de lo sobrenatural. Al leer los versículos de hoy, nos damos cuenta que ocurrió algo que nadie puede entender; la ciencia ficción de este siglo XXI que estamos viviendo nos enseña algo relacionado con la “teletransportación”, que fue lo que sucedió con los discípulos, si es que podemos dar una explicación, pero la teletransportación no existe, la tecnología aún no ha llegado a eso, pero para Dios no hay nada imposible, por lo cual debemos estar preparados para experimentar lo imposible, “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9).

No sabemos de qué manera Dios nos usará para que cumplamos su propósito, pero aunque no podamos entenderlo o explicarlo, “Dios cumplirá su propósito en mi” escribió David (Salmo 138:8), por su gran amor, y su misericordia, su salvación sigue vigente, y esperando a los que crean en Él. Hoy tú puedes ser salvo, acércate a Dios, y tu vida cambiará.

Pr. Herman Gajardo P.