“10. a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,

11. si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.”

Filipenses 3:10-11

En este versículo que leemos hoy, el apóstol Pablo nos sigue enseñando verdades profundas que a él le fueron reveladas, y que aquí, inspirado por el Espíritu Santo, las comparte con nosotros en esta carta. En el versículo 10 nos dice: “a fin de conocerle”, que tremenda revelación, pues todo lo que podamos experimentar en nuestro caminar ministerial, es con el fin de conocer a Cristo, de llegar ante Él, luego el apóstol escribe: “y el poder de su resurrección”, lo cual era la clara manifestación del Espíritu Santo, que ahora habita en nosotros, por lo cual podemos asumir confiadamente que Dios respalda nuestro ministerio. Luego, agrega: “y la participación de sus padecimientos”, sabemos que Jesús padeció por nuestros pecados, por nuestras enfermedades, por nuestros dolores, aquellos que, por nuestro pecado merecíamos, pero Jesús se puso en nuestro lugar, pero si ahora estamos en Cristo, entonces somos participantes de sus padecimientos.

Incluso, al terminar el versículo 10, dice: “llegando a ser semejante a él en su muerte”, Amén. Pero también, en el versículo 11 nos aclara: “si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos”, Pablo esperaba la venida del Señor en su tiempo (1 Corintios 15:52), pero si muriese, al igual que nosotros, también resucitaría… y conoceremos al Señor, en su gloria y majestad.

Pr. Herman Gajardo P.