“1. El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

2. a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;

3. a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.”

Isaías 61:1-3

Tremenda y poderosa palabra del Señor, entregada a su profeta Isaías, la cual, si bien fue declarada para profetizar la venida del Mesías, de Cristo, de Emanuel, de su Hijo Jesucristo, el cual al inicio de su ministerio la leyó en una sinagoga, y al término de su lectura dijo: “Hoy se ha cumplido esta escritura entre vosotros”, presentándose a sí mismo como el Redentor, pero la reacción de los oyentes fue de tratar de matarlo por atreverse a decir eso.

Pero si bien en ese tiempo causó conmoción entre los oyentes, hoy está Palabra sigue vigente, pues Jesús vino a darle el inicio a su Iglesia, de la cual hoy nosotros somos miembros, y además a animarnos para seguir su senda, y continuar predicando su evangelio, hoy con la seguridad que Su Espíritu está sobre nosotros, y nos ha dado poder para ser sus testigos y para cumplir el propósito de su llamamiento santo.

Por lo tanto de la misma manera que Jesús lo dijo, y con el poder y la autoridad con la que Dios nos ha investido, hoy debemos predicar su Palabra, y traer esa paz que sólo el Señor sabe dar, y animar a los de corazón apocado, y a restaurar el creer en Él, y traer las buenas noticias que el año agradable del Señor, el año de su buena voluntad, ha llegado. Que en el inicio de este nuevo año, esta sea nuestra meta a cumplir.

Pr. Herman Gajardo P.