“5. Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro.

6. Éste posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas.”

Hechos 10:5-6

Un ángel fue enviado por Dios a visitar a Cornelio, y en el versículo 5, leemos el mensaje que traía: “Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro”, aquí podemos darnos cuenta acerca de la función que tuvieron muchos ángeles, los cuales son mensajeros de Dios, y claramente fueron insertados en el quehacer del inicio de la Iglesia, pues fueron el enlace perfecto para que las buenas noticias de salvación se expandieran por todas partes, según el mandato de Jesucristo de ser “testigos, en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8), en este caso, un ángel se le aparece a Cornelio y le dice que mande a buscar a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. El inicio de algo grande estaba por comenzar en la vida de Cornelio, él solo necesitaba obedecer y cumplir la voluntad de Dios.

En el versículo 6, leemos la continuación del mensaje dicho por el ángel: “Éste posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas”, qué Tremendo..!!, qué Maravilloso..!!, en los planes de Dios estaba el que uno de sus ministros, en este caso Pedro, sería el portador de las instrucciones necesarias que Cornelio tenía que hacer. Dios tiene instrucciones precisas para cada uno de nosotros, y Él enviará a uno de sus ministros para indicarnos lo que tenemos que hacer, de ahí la importancia de someternos a las autoridades que Dios ha puesto sobre nosotros, especialmente nuestros pastores a quienes debemos estar sujetos, pues a través de ellos Dios nos indica los pasos a seguir.

Pr. Herman Gajardo P.