“19. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”
1 Juan 4:19
Jesucristo, la imagen del Dios invisible, llegó un día como hoy a vivir entre nosotros, y nació en un humilde pesebre, sin ostentación de ninguna clase, maravillosamente sobrenatural, Dios solo quiso manifestar su amor, y cumplió su Palabra de venir a morar entre nosotros, cómo está profetizado en Isaías 7:14 “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”, que significa Dios con nosotros.
En el versículo que leemos hoy nos enseña que si nosotros le amamos a Él, que si hemos reconocido su inmenso amor, nuestra reacción fue el amarle, porque al entender y recibir su amor, entonces podemos amar y su amor se perfecciona en nosotros, pero todo esto ocurrió “porque Dios nos amó primero”. Maravilloso amor de Dios, manifestado en su Hijo Jesucristo, que vino a nacer entre nosotros, pero con un propósito definido, vino a mostrarnos su amor, vino a salvarnos, vino a morir en nuestro lugar, vino a pagar con su vida el precio de nuestra redención.
No hay duda alguna que Él nos amó primero, pues Él es eterno, y tiene todo bajo su control, en sus planes estábamos nosotros, y nos creó, y nos amó, pero el pecado nos contaminó, y fuimos desechados, más su gracia, su misericordia, y su amor fue mayor y vino a rescatarnos, y su plan de amor recordamos hoy, el acto más sublime de Dios, que dejando su trono de gloria, se humilló a sí mismo, y se hizo hombre, y nació un día como hoy, y los ángeles anunciaron su llegada, pues había nacido entre nosotros el Salvador, y vino a demostrarnos su infinito amor, que no merecemos, pero que Él nos entregó: su amado Hijo Jesús.
Pr. Herman Gajardo P.


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