“10. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

11. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.”

1 Juan 4:10-11

En el versículo 8 leemos que “Dios es amor”, entonces la raíz, la esencia del amor es Dios mismo, por lo cual se entiende perfectamente en qué consiste el amor, y no se trata de nosotros, ni de nuestros sentimientos, o en que nosotros hayamos amado a Dios (como si fuese una decisión nuestra), pues si usted se fija bien en lo que dice el versículo 10, se trata de que Él nos amó a nosotros, y lo demostró (mostró su amor) al enviar “a su Hijo, en propiciación por nuestros pecados”, esto quiere decir que Dios mismo proveyó un sustituto para que muriera en nuestro lugar, debido a que el pecado nos condena a la muerte eterna, o sea Dios mismo se hizo propicio a nuestro favor, fue movido a misericordia simplemente porque nos amó. Gloria a Dios..!!

El versículo 11, nos dice que si entendemos esto, y creemos que “Dios nos ha amado así”, entonces basémonos en estas enseñanzas y pongamos en práctica lo que Él espera de nosotros, y amemos de corazón, pues así “debemos también nosotros amarnos unos a otros”, en ninguna parte dice que tenemos que poner alguna condición para amar, sino más bien nos insta a amar como Dios nos amó, no considerando nuestra bajeza, ni nuestros errores, ni nuestra desobediencia, ni nuestra rebeldía, sino que nos amó, y a través de Jesucristo nos da su salvación, y esto sigue hoy vigente, su amor sigue intacto, sigamos su ejemplo y dejemos que su amor en nosotros, pueda hacer que nos amemos los unos a los otros, pues si creemos en Él, todos somos un solo cuerpo.

Pr. Herman Gajardo P.