“2. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.”

Salmo 23:2

La protección de Dios es infinita, al igual que su amor, no se puede medir, ni sus alcances, ni sus proyecciones para con nosotros. En el versículo que leemos hoy, dice: “En lugares de delicados pastos me hará descansar”, o sea, los mejores pastos, el mejor alimento, aquel que es necesario, para vivir por la eternidad. Jesús es el pan de vida, el verdadero alimento, Él es el Verbo, la Palabra encarnada, Jesús es el verdadero reposo en quien podemos descansar (Hebreos 4:1-11), o sea, Jesús es nuestra tierra prometida..!! Bendito sea nuestro Dios, que nos ha amado, nos ha salvado, y nos ha prometido que estaremos con Él por toda la eternidad.

Luego, en el mismo versículo, dice: “Junto a aguas de reposo me pastoreará”, y aquí, podemos pensar en la gran tranquilidad y paz que gozaremos en su Presencia, pues las aguas son de reposo, de sosiego, de descanso, de gracia inmerecida preparada para nosotros. Jesús habló de ríos de agua viva que brotarían desde nosotros si creíamos en Él, pues Él nos daría a beber de su agua, y el Espíritu Santo sería en nosotros una fuente de agua (Juan 7:37-39). Las profundas y cálidas enseñanzas de Jesús, dándonos a conocer el reino de los cielos, es el placentero pastoreo que necesitamos para nuestro crecimiento espiritual. Ven a estudiar con nosotros acerca de Jesús. Contáctanos.

Pr. Herman Gajardo P.